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FÉLIX
LORENZO ORTE
La primera vez que fui en mi vida a una cancha de futbol,
el querido Taladro logró una histórica victoria en el estadio
Monumental. Esa tarde, vistiendo la casaca naranja número
7, el "Pampa" Orte convertía uno de los goles con los que
Banfield derrotaba a River por 3 a 1, encuentro disputado
por el campeonato Nacional de 1976, ( 31 de octubre de ese
año).
Nacido
el 2 de junio de 1956 en Catriló, un pueblo ubicado a 85 kilómetros
de Santa Rosa La Pampa, llegó a Banfield para probarse, y
tras un fugaz paso por la cuarta y la tercera, debutó en la
primera de nuestro club en el viejo campeonato Metropolitano
de 1972, enfrentando a Colon de Santa Fé. En aquel entonces,
el equipo era dirigido técnicamente por Hector Dángelo.
Con
el correr del tiempo se fue transformando en una de la piezas
fundamentales del equipo, integrando aquel recordado y mencionado
Taladro del año 1976 dirigido por Adolfo Pedernera. Al año
siguiente fue convocado por Cesar Luis Menotti para la Selección
Nacional, y en 1978 fue transferido a Rosario Central. Mas
tarde integró aquel recordado equipo de Loma Negra, y luego
pasó a Racing de Avellaneda.
Finalmente,
en 1986 regresó al club de sus amores, y al cual mas se lo
identificó a lo largo de su carrera: El Club Atlético Banfield.
Al equipo lo dirigía Angel Cappa, y su regreso con la verdiblanca
fue en la 2° fecha del apertura de Primera B 1986, frente
a Tigre (0-2) y fue reemplazado por Horacio García en el complemento.
Su primer gol tras el regreso al club lo convirtió en la fecha
8 del mencionado torneo a Estudiantes de Buenos Aires, en
el Florencio Sola; esa tarde el "pampa" ingresó en el ST por
Marcelo Benitez y convirtió el gol de la victoria (2 a 1).
A
mediados de 1986, Banfield hizo uso de la opción y le pagó
a Racing Club 10.000 australes por su pase. En esa temporada
1986/1987 que culminó con el ascenso, hizo goles de todos
los gustos: Es recordada aquella tarde en la que Banfield
caía en su estadio contra Guaraní por 2 a 0 y faltando 10
minutos, lo dio vuelta con tres goles del "pampa" Orte. Tambien
hizo triplete en Victoria en la goleada por 5 a 0 a Tigre.
Convirtió goles decisivos (el de la victoria 2 a 1 a Huracán),
y anotó por doblete en la goleadas a Union de San Juan (10
a 2) y los andes ( 7 a 1); pero sin dudas que el gol mas recordado
de esa temporada fue el que le convirtió a Independiente por
la liguilla pre-libertadores en la cancha de Huracán, para
darle al Taladro un triunfo resonante por 1 a 0. (centro de
Hernández y el "pampa" con un tiro bajo supera a Islas).
Logró
el ascenso a Primera División, en aquella recordada final
ante Belgrano. A esta altura, ya no utilizaba la casaca n°
7 ni jugaba de wing pegado a la raya, sino que lucía la casaca
n° 9, y jugaba mas al medio haciendo pesar toda su experiencia.
En
el campeonato de Primera División de 1987/88 convirtió un
gol memorable, la noche que el Taladro derrotó a Boca en el
Florencio Sola por 3 a 1: Tomó el balón en campo de Banfield,
corrió varios metros iniciando un contragolpe mortal, enfrentó
a Gatti fuera del area, le tiró la pelota por un costado y
la fue a buscar por el otro, y se encaminó derecho hacia el
arco desguarnecido para definir con un toque corto. Golazo
para el recuerdo.
En
la temporada siguiente en el torneo Nacional B 1988/89, en
la fecha 18° asumió su doble rol de jugador y Director Técnico
( 0 a 0 ante Huracán). Luego en el receso se lo confirmó a
Felix Orte como director Técnico, acompañado por el DT de
las inferiores Porcel. En la fecha 32° dejó sus funciones
de entrenador a Juan Carlos Zerrillo. Su último partido con
la verdiblanca fue en la fecha 37°, cuando ingresó en el complemento
en el empate 0 a 0 ante Deportivo Maipú.
Finalmente
pasó a El Porvenir a mediados de 1989, y falleció tres meses
después, el 19 de noviembre, cuando fue asesinado en la puerta
de su domicilio (Portela y Croce, Lomas de Zamora) al recibir
un balazo en su pómulo izquierdo, efectuado por un desconocido
que se dio a la fuga, desconociéndose exactamente los motivos
del hecho. En aquel momento tenía 33 años.
El
"Pampa" ha dejado su sello en la institución a tal punto de
transformarse en un símbolo del club y en uno de los máximos
ídolos de la hinchada. No en vano, a lo largo de mucho tiempo,
la gente entonaba partido tras partido un cantito que adquirió
el rótulo de himno: " veni, vení, cantá conmigo, que un amigo
vas a encontrar, QUE DE LA MANO, DEL PAMPA ORTE, TODOS
LA VUELTA VAMOS A DAR ! !
MANUEL
SPINOSA
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