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MIGUEL
RÓBINSON HERNÁNDEZ
En
1984, a pedido de Miguel Ignomirielo vino desde Uruguay, junto
al zorro Solari y a Heber Biriel. En 1985 a fuerza
de garra, corazón y goles se fue metiendo en el corazón
de los Banfileños. En aquel entonces compartía
la delantera con Miguel Angel Convertti (h)-goleador de ese
torneo de Primera B-, y Mario Francheschinni y/o
Alvarez. En 1986, llegó Angel Cappa a la dirección
técnica, y se incorporaron delanteros de renombre como
el recordado Félix Orte, Trama y Andreuchi. Además,
ya habían surgido los juveniles Marcelo Benitez y Horacio
García. Sin embargo Pico era titular indiscutido.
Pero seguramente lo mas recordado por los banfileños
fue su desempeño en la campaña del nacional
B 1986/7 que culminó con el ascenso a Primera
División. ¡cuantos recuerdos memorables!, ¡Cuantos
goles inolvidables! Como aquella tarde que hizo triplete cuando
El Taladro goleó 10 a 2 a Unión de San Juan.
El uruguayo es el máximo goleador de Banfield de los
últimos veinte años. Pese a ello, lo primero
que me viene a la mente es el recuerdo de tres acciones, que
no tienen que ver precisamente con goles suyos. Una de ellas,
fue aquella corrida memorable por derecha, dejando rivales
en el camino, y cuando enfrentó a Islas, se la cedió
al Pampa Orte para convirtiera el gol de la victoria
sobre Independiente, por la liguilla pre-libertadores en cancha
de Huracán; otra fue en la final con Belgrano, cuando
faltando un minuto saltó como un león
herido como lo describiese en aquel entonces su
compatriota Victor Hugo Morales- para asistir de cabeza a
Toribio Aquino, y éste convirtiese el gol del ascenso;
y por último me remito al recuerdo de la gloriosa e
histórica tarde calurosa en la que goleamos a Los Andes
7 a 1. Ese día Pico convirtió el
quinto tanto albiverde; sin embargo lo que mas tengo presente,
fue cuando en la etapa inicial se detuvo momentáneamente
el encuentro debido a que desde la tribuna de Banfield habían
arrojada una gallina con los colores de los andes; esta gallina
corría por toda la cancha y se tornó dificultosa
su captura; hasta que varios jugadores locales la rodearon
y el uruguayo la atrapó, la degolló, la levantó
con su mano derecha y la mostró en forma de trofeo
de cara a la tribuna de los andes ( ubicados en el sector
que da la calle Granaderos), provocando el festejo y las cargadas
de la hinchada banfileña: Lo que se dice Folclore futbolero
puro.
Los
banfileños nos quedamos con las ganas de verlo con
la verde y blanca en Primera división, ya que luego
del ascenso fue transferido al América de México
en U$S 150.000. Mas tarde tuvo un paso por Velez Sarfield
formando la delantera de los 3 peso pesados junto a Funes
y Gareca. En la temporada 1990/91 volvió al club de sus amores
-Banfield- y al ańo siguiente pasó en préstamo a Douglas Haig
de Pergamino. Pero, su corazón y sus grandes recuerdos
estarán siempre vinculados con la casaca del Taladro.
Actualmente se encuentra trabajando en las divisiones inferiores
de nuestro club. Miguel, Róbinson, Pico, el uruguayo
o Hernández, como usted quiera decirle, se ha ganado
un lugar privilegiado en el corazón de los hinchas
banfileños.
MANUEL
SPINOSA
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