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DANIEL
ALEJANDRO DELFINO
Basta
solo una palabra para identificar al personaje. Con solo mencionar
Chueco, cualquier hincha de Banfield sabe que
nos estamos refiriendo al Daniel Alejandro Delfino.
Pese
a haber sido el goleador del Taladro sólo en la campeonato
Nacional B 1989/90 (con 14 goles), el chueco
es el máximo goleador del club de las últimas
dos décadas.( 58 goles).
Nacido
el 1 de junio de 1970, Delfino surgió de las divisiones
inferiores del club, y es sin dudas, el último gran
goleador proveniente de las canteras banfileñas.
Su
debut se remite al 1 de octubre de 1988, en el campeonato
Nacional B 1988/89, en la 8° fecha, ante Chacarita,
en la cual El Taladro se impuso por 2 a 0. Ese día
el chueco lució la casaca n° 7, la
cual lo identificaría por el resto de su carrera.
No
pasó mucho tiempo hasta que convirtiera por primera
vez. Ello sucedió dos fecha después, cuando
en el Florencio Sola, Banfield recibió a Belgrano y
lo derrotó por 3 a 1. (15/10/88). Y el festejo fue
por partida doble, ya que el chueco fue el autor
del 2° y 3° tanto. ( el primero de él, con
un derechazo la cruzó de izquierda a derecha, y la
clavó en el ángulo, y el otro fue a través
de un cabezazo).
Desde
sus primeros pasos en la primera del club, Delfino mantuvo
un feeling especial con la gente banfileña. En su primer
clásico ante los andes, en ese mismo torneo, en la
fecha 26°, definió el encuentro en el minuto 90
(Toribio Aquino abrió a la puntas derecha para Berruti;
centro, Porcel la deja pasar, y el chueco, entrando
por el segundo palo, la mandó a la red y le dio el
triunfo al Taladro por 1 a 0), para meterse definitivamente
en el corazón de los hinchas de Banfield, y transformarse
en un referente y en un símbolo de la institución.
En
seis oportunidades marcó 2 tantos, destacándose
los dos que le hizo a lanus en la goleada por 4 a 1 el 28/3/90.
En
1991, se fue al recién ascendido Quilmes, junto a RaúlCardozo,
pero en la temporada siguiente volvió al club, para
lograr el ansiado ascenso con su querido Taladro, formando
una dupla memorable junto a Raul Edmundo Wensel, recordándose
entre otras actuaciones brillantes, aquella de la goleada
por 7 a 1 ante Colon de Santa fe (3/4/93), en la cual marcara
dos tantos ( uno, un golazo de emboquillada).
En
1994 se marchó a Central, pero volvió en el
clausura 95, en la 3° fecha ante lanus, al ingresar
en el complemento por Julio Ricardo Cruz, justamente el autor
del gol de la victoria banfileña de aquel día.
Su
último gol con la casaca verdiblanca lo convirtió
en la 8° fecha del clausura 96, en el triunfo de
visitante por 3 a 1 sobre Gimnasia de jujuy (ST. 40,
golazo de emboquillada de zurda).
Fue
expulsado en una sola oportunidad por el árbitro Carlos
Mastrangelo, por demorar, en el empate en 0 entre
el local Instituto y Banfield, en la temporada 90/91 (22/6/91).
Su
despedida del Taladro se remite al Clausura 96, en la
última fecha, en el Forencio Sola, cuando El Taladro
cayó ante el ya descendido Belgrano de Córdoba
por 2 a 0, y el chueco ingresó en el segundo
tiempo por Maciel.
Actualmente
se encuentra finalizando su carrera en el fúbol sudamericano,
pero su imágen permanece presente en cada uno de
los hinchas banfileños, que lo recuerdan como un símbolo
de la institución y un ídolo indiscutido de
toda la parcialidad albiverde.
MANUEL
SPINOSA
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