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Tirando Paredes
Ezequiel Schelotto
En el Calcio Catania italiano (el equipo cargado de jugadores argentinos que es dirigido técnicamente por Diego Simeone), encontramos a Ezequiel Schelotto o Il Levriero (El Galgo, en italiano). Este volante que no alcanzó a debutar en la primera de Banfield, nos cuenta acerca del largo camino que debió recorrer para cumplir su sueño.
Por Rodolfo Morel
¿Cómo fue tu salida de Banfield?
Creo que esta pregunta, se la tendrías que formular a la dirigencia de Banfield, yo preferiría hablar de los lindos momentos que viví allí.
Entonces empecemos por el principio ¿Cómo llegaste a Europa?
A Italia llegué en julio de 2008, lo recuerdo como si fuera ayer. Hacía poco había cumplido 19 años y junto a mi familia tomé la decisión de jugar en Italia.
¿Con quién te fuiste?
Solo mi papá me acompañaba en aquel tiempo y el resto de mi familia se quedó en Argentina, así que no era nada fácil. Yo amo el fútbol y ellos siempre me entendieron, me ayudaron mucho y lo siguen haciendo ahora. Siempre digo que si no fuera por ellos, no estaría jugando al futbol.
¿Qué fue lo primero que pensaste cuando llegaste a Europa?
Llegamos a Europa y la primera cosa que le dije a mi papá apenas pusimos un pie en Italia fue "no vuelvo más a la Argentina".
¿Cómo fueron tus comienzos en el Calcio?
Llegué al Cesena que había descendido a la C1 (tercera división del futbol italiano). Ellos me tuvieron en el plantel pero no pude jugar los primeros 9 meses porque no me llegó a tiempo la ciudadanía italiana, el libro de pases cerró el 3 de septiembre de 2008 y los papeles llegaron el 23 y el transfer de la Argentina en enero de 2009. Después, tuve que esperar hasta abril de 2009 para jugar gracias una habilitación que me dio la FIFA
¿Cómo estuviste durante todo ese tiempo?
Estuve muy mal. Mi mamá y mis hermanos llegaron en enero del 2009 para acompañarme y quedarse conmigo, eso me dio más fuerzas para seguir creyendo que tenía que estar listo para poder cumplir con lo que vine a hacer a Italia que es jugar al futbol.
¿Cómo siguió la historia?
Pude jugar los últimos 7 partidos del campeonato y gracias a Dios pude hacer mi primer gol en Italia. Ese gol fue decisivo para ganar el campeonato de la C1 y ascender a la serie B italiana. El torneo 2009/2010 fue muy importante para mí porque tuve la posibilidad de jugar todos los partidos, convertir 7 goles y lograr el ascenso a la serie A. Además, ya con la ciudadanía, fui convocado a la Selección sub-21 donde jugué 10 partidos clasificatorios para el europeo.
¿Y la actualidad?
En el actual campeonato de Serie A 2010/2011 jugué los primeros 6 meses en Cesena y en enero de 2011 pasé al Catania. Creo que después de tanto sacrificio las cosas están andando por buen camino, pero todavía me falta aprender mucho porque soy jóven. Con humildad y con ganas, las cosas de la vida te dan buen fruto. Gracias a Dios y a mi familia estoy muy contento de estar en Italia.
¿Qué es lo que más extrañás estando tan lejos?
Lo que más extraño es a mis dos hermanas que están en Argentina con sus hijos y maridos. Ahora conmigo están viviendo mis padres y mis otros 4 hermanos, dos son mayores y los otros son menores.
¿Cómo andás con el idioma?
Con el idioma no fue tan difícil, después de tres meses de estar en Italia ya lo sabía hablar y también escribir.
¿Qué recuerdos o anécdotas tenés de Banfield?
Debo agradecer mucho al Club Banfield por haberme dado la posibilidad de crecer futbolísticamente, fueron 4 años que me quedarán siempre en la memoria y en el corazón. Quiero darle las gracias a Pedro Soma y a Alberto Benítez que fueron mis primeros técnicos en Banfield en la octava división, después al Gallego Barreiro que lo tuve en séptima y en sexta a Pico Hernández. En ese año, jugando en sexta, llegué a jugar mi primer partido en la reserva con Leani y Pico, cuando el Gato Leeb estaba dirigiendo en primera, tenía 16 años.
Otra persona que me ayudó mucho fue Raul Wensel porque jugué bastante en reserva con él, no me quiero olvidar de los utileros, los doctores y los preparadores físicos que siempre me brindaron todo. También recuerdo el afecto de la gente que nos alentaba cada sábado o domingo al vernos jugar y como olvidarme de mis compañeros de equipo, de Toledo, Segovia, Fefi Sardella, Talarico o Nahuel Benítez entre los muchos que recorrieron conmigo el camino de las inferiores. Gracias Banfield por todo, nunca me voy a olvidar de los lindas cosas que pase en el Predio de Luis Guillón, un gran abrazo para todos.
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