Gato Leeb: “No hay dudas que siempre voy a llevar al Taladro en mi corazón”

30 septiembre, 2017 Comments

En conversación con Soy de Banfield Radio, unos de los grandes pilares del ascenso del 2001, Carlos “Gato” Leeb, que nos comenta como es dirigir en el exterior, que fue Banfield de su vida y muchas cosas más.

 

gato ¿Qué nos podes decir de los clubes que dirigiste mucho tiempo en Perú y Bolivia?

Desde jugador siempre me quede mucho tiempo en los clubes. Mi primer club fue Universitario, que pudimos entrar a la Sudamericana. En el club que estoy ahora (Ayacucho) lo salvé dos veces del descenso, está en una situación complicada pero siempre le ponemos el pecho a todo. Está bueno que te vuelvan a llamar, porque significa que hiciste las cosas bien. El fútbol peruano es de buen pie, hay mucha competencia y siempre hay que estar al 100 por ciento todos los partidos.

 ¿Qué lugar ocupa Banfield en tu vida?

Por los momentos y los tiempos Independiente fue donde me crié, había mucha gente grande y con experiencia. Banfield es un club muy lindo, donde pude aprender muchas cosas y siempre me trataron excelente, tengo un gran recuerdo del Taladro. No hay dudas que siempre lo voy a llevar en mi corazón.

¿Cómo jugaba la reserva de Banfield cuando te tocó dirigirla?

En esa reserva estaba Barboza, los dos Civelli; Datolo; Cvitanich; Maidana; Paletta; Santana, Sardela y me estoy olvidando de muchos. Fue un gran equipo, trabajamos mucho con Julio para poder hacer un buen trabajo. Fue un placer dirigir a esos jugadores y ver ahora a todos la gran carrera que hicieron.

¿Qué recuerdo te trae el ascenso del 2001 que conseguiste con Banfield?

El Taladro tiene toda la gente, el hincha es hincha nosotros estamos de paso. El recuerdo enorme como fue ese ascenso es algo que no se me va borrar de mi cabeza. El equipo que tenía supero las individualidades. Tuve cuatro asensos con distintos equipos pero ese con Banfield fue el más lindo.

¿Qué anécdota viviste con Garrafa?

Con el Gordo tuvimos mil anécdotas. Teníamos muy buena relación, éramos muy directos y sencillos los dos. Un día, como la dirigencia le debía 500 dólares, se sentó afuera a ver los entrenamientos y no entrenaba, mientras nosotros corríamos alrededor de la cancha nos hacía chistes desde afuera. Tengo un cuadro de Garrafa acá en mi casa, lo quería mucho.

¿Cómo fue dirigir en Irán?

Nosotros cuando llegamos allá mucha gente nos decía que se nos iba hacer muy difícil y no íbamos a poder adaptarnos. En lo futbolístico era ya un equipo armado que nos tuvimos que adaptar a ellos, hicimos un gran campeonato y conseguimos la quinta posición. Después tuvimos muchos problemas con la dirigencia por falta de pago, nos retuvieron los pasaportes, y hasta nos dieron un día para irnos del país. Acudimos a la FIFA y por suerte pudimos ganar el juicio.

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